Entrar al Museo Barnum implica abandonarse a sus leyes, siempre arbitrarias e impecables. Lugar donde se dan cita personajes de una belleza díscola. Hay que verlos moverse por los laberintos de una modernidad, apenas incipiente y ya en ruinas, con sus máquinas de soñar, donde pueden encontrarse las representaciones del grifo enjaulado, la secta de los eremitas y el eslabón perdido; o bien, hallarse en su casa dentro de un teatro de autómatas que se animan de noche, entre caballos de calesita y túneles de la risa.

Museo Barnum - Steven Millhauser - Interzona

1.090,00$Precio